La terapia individual es un espacio de trabajo uno a uno, pensado para personas adultas que atraviesan un momento difícil, que sienten que algo se repite en su vida o que quieren aprender a manejar mejor sus pensamientos, sus emociones y sus decisiones.
Trabajo con enfoques que cuentan con respaldo científico, principalmente la terapia cognitivo-conductual (TCC) y la terapia de aceptación y compromiso (ACT). No se trata de «hablar por hablar»: partimos de un plan, con objetivos claros que revisamos a lo largo del proceso.
¿Para qué consultan las personas adultas?
Es un formato útil para muchos motivos de consulta, entre ellos:
- Ansiedad, preocupación excesiva y ataques de pánico.
- Depresión y ánimo bajo.
- Estrés y burnout.
- Autoexigencia, perfeccionismo y dificultades con la autoestima.
- Transiciones y pérdidas: separaciones, cambios laborales, duelos.
- Hábitos o conductas que quieres modificar.
Si tu motivo no aparece en la lista, escríbeme. En la primera sesión evaluamos si puedo ayudarte o si es mejor orientarte hacia otro profesional.
Cómo es el proceso
- Primera sesión: conocernos y evaluar. Conversamos sobre qué te trae, tu historia y lo que esperas de la terapia. Al final compartimos una primera impresión clínica.
- Plan de trabajo. Definimos objetivos concretos y el enfoque más adecuado para tu caso, y acordamos cómo vamos a observar el avance.
- Sesiones de trabajo. Aprendemos y practicamos herramientas. Entre sesiones suele haber pequeñas tareas para llevar lo trabajado a tu vida diaria, que es donde ocurren los cambios.
- Seguimiento y cierre. Revisamos juntos el progreso, ajustamos lo que haga falta y, cuando alcanzas tus objetivos, planificamos el cierre y cómo mantener lo logrado.
Los enfoques que utilizo
Terapia cognitivo-conductual (TCC)
La TCC parte de una idea sencilla: lo que pensamos, lo que sentimos y lo que hacemos se influyen entre sí. Aprendemos a identificar los patrones que mantienen el malestar y a modificarlos con técnicas concretas, como la reestructuración de pensamientos, la exposición gradual a lo que evitas o la activación conductual. Es uno de los enfoques psicológicos más estudiados y con mayor respaldo científico. Aquí explico cómo funciona.
Terapia de aceptación y compromiso (ACT)
La ACT no busca eliminar los pensamientos ni las emociones difíciles, sino cambiar la relación que tienes con ellos para que dejen de gobernar tus decisiones. Trabajamos la aceptación, la atención al presente y, sobre todo, tus valores: aquello que quieres que guíe tu vida, para dar pasos coherentes con ello.
Según tu caso, uso uno de los dos enfoques o los combino.
Qué dice la evidencia
La TCC es una de las psicoterapias más investigadas. Una revisión de 106 metaanálisis encontró un respaldo especialmente sólido en los trastornos de ansiedad y en el estrés general (Hofmann y cols., 2012). La ACT, por su parte, mostró en un metaanálisis de 39 ensayos clínicos ser más eficaz que el tratamiento habitual o el placebo, con resultados comparables a otros tratamientos psicológicos establecidos en ansiedad, depresión, adicciones y problemas de salud física (A-Tjak y cols., 2015).
Ningún tratamiento funciona igual para todas las personas y no puedo prometerte un resultado concreto. Lo que sí puedo ofrecerte es un trabajo basado en lo que la investigación indica que funciona, adaptado a ti y revisado contigo con regularidad.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si la terapia individual es para mí?
Si hay algo que te preocupa, te genera malestar o interfiere con tu trabajo, tus relaciones o tu descanso, la terapia puede ayudarte. No necesitas estar «muy mal» para consultar. Muchas personas vienen a entenderse mejor, a prevenir o a atravesar un cambio importante. En la primera sesión evaluamos juntos si este es el espacio indicado.
¿La terapia es solo conversar?
No. Conversar es parte del proceso, pero la terapia basada en evidencia es activa. Aprendemos herramientas específicas, las practicamos en sesión y las llevas a tu vida diaria entre una sesión y otra. Los objetivos son concretos y revisamos el progreso contigo.
¿Cada cuánto son las sesiones?
Al comienzo suele ser una vez por semana, porque la constancia ayuda a consolidar lo que aprendes. Más adelante podemos espaciar las sesiones según tu avance. En la primera sesión acordamos el ritmo que mejor se adapta a tu caso.
¿Puedo hacer terapia si estoy tomando medicación?
Sí. La psicoterapia y la medicación pueden complementarse. Decidir sobre la medicación corresponde a un profesional de psiquiatría o medicina. Cuando es necesario y tú lo autorizas, trabajo en coordinación con esos profesionales.
¿Y si siento que no estoy avanzando?
Revisamos el progreso con regularidad. Si algo no está funcionando, lo hablamos y ajustamos el plan. Si lo mejor para ti es otro tipo de apoyo, te oriento hacia el profesional adecuado.
Referencias y fuentes
- APA Presidential Task Force on Evidence-Based Practice (2006). Evidence-based practice in psychology. American Psychologist, 61(4), 271–285. pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/16719673/
- Hofmann, S. G., Asnaani, A., Vonk, I. J. J., Sawyer, A. T., y Fang, A. (2012). The efficacy of cognitive behavioral therapy: A review of meta-analyses. Cognitive Therapy and Research, 36, 427–440. doi.org/10.1007/s10608-012-9476-1
- A-Tjak, J. G. L., y cols. (2015). A meta-analysis of the efficacy of acceptance and commitment therapy for clinically relevant mental and physical health problems. Psychotherapy and Psychosomatics, 84(1), 30–36. doi.org/10.1159/000365764